Hace dos mil años se produjo la mayor revolución de la historia, el cristianismo, y desde entonces podríamos decir que prácticamente la historia de todos los pueblos y culturas del mundo se ha visto afectada, en mayor o menor medida, por el impacto que aquella nueva religión demostraría tener a lo largo del tiempo. En su afán por alistar legiones de infieles a los que mostrar la luz, y con la noble intención de salvar a la humanidad del castigo eterno, la cristiandad sería capaz de llegar hasta los confines del mundo para imponer, mediante la cruz o la espada, su fe y su credo, pero también su cultura, sus tradiciones y sus conocimientos. Hablar de la historia del cristianismo es por tanto hablar de la historia del mundo. Una narración que oscila por igual entre luces y sombras, y que nos viene a demostrar que cualquier sociedad moderna esta constituida bajo un esquema de profundas raíces cristianas. Dominio: Una nueva historia del cristianismo (Ático de los Libros, 2020) es una historia repleta de contradicciones, de grandes hombres y mujeres capaces de alcanzar los mayores logros y cometer las más terribles atrocidades. Esta es, que duda cabe, una historia de pasión, poder, intriga y dominio.

En la antigüedad no había manera más horrible de morir que la crucifixión. Era esta una forma de condena reservada, a modo de castigo ejemplarizante y casi en exclusiva, a la casta de los esclavos y los peores malhechores, con el fin de mantener el orden establecido en la sociedad de Roma. Valiéndose del terror que producía la visión de los infelices ajusticiados en el resto de la población, trataban de disuadir a aquellos que en algún momento pudieran llegar a plantearse cualquier tipo de rebelión.

A nadie se le escapa que, a pesar de todo su poder, sus conquistas y sus legiones, la sociedad romana se sustentaba sobre una parte de la población muy numerosa a la que había que mantener sumisa y controlada a toda costa, y a pesar de la repulsa que la muerte en la cruz pudiese provocar en la avanzada y refinada mente del ciudadano romano, que lo veía como una horrible práctica inventada por bárbaros persas, suponía sin duda un mal necesario si no querían arriesgar su status.

En un tiempo en el que los dioses eran poderosos y jugaban a su antojo con la humanidad, un tiempo en el que una derrota militar podía hacer desaparecer todo vestigio de la religión del pueblo sometido, un simple hombre muerto en la cruz renació como hijo de Dios. Aquella cruz en la que Cristo sufrió calvario, en la que fue humillado y ejecutado como un simple esclavo, terminó convirtiéndose en el símbolo más sagrado de la cristiandad y aquellos primeros cristianos consiguieron transformar una derrota en la mayor de las victorias. Pero ¿cómo un símbolo, la crux, que producía rechazo y asco por lo que representaba, muestra de debilidad y vergüenza, pudo llegar a alcanzar un poder tan asombroso?

Historia del Cristianismo - Esclavos crucificados
El Campo Maldito por Fyodor Bronnikov (1878)

Esta Historia del cristianismo es una narración que se inicia con la invasión de Grecia por parte de los persas en el 480 a.C. y llega hasta nuestros días. Un relato trepidante en el que el historiador británico Tom Holland, autor de múltiples bestsellers como MilenioRubicón o Fuego Persa, defiende una tesis que, si bien no es particularmente novedosa, cobra vital importancia gracias precisamente al relato que el autor teje magistralmente en Dominio: Una nueva historia del cristianismo (Ático de los libros, 2020).

Cuenta el propio autor que siendo muy joven quedó totalmente decepcionado al encontrar una ilustración en una Biblia infantil en la que podía verse un dinosaurio posando junto a Adán y Eva en el paraíso. Cualquier chaval de su edad habría sabido que aquello era imposible, y sin embargo, ningún adulto parecía extrañarse. Aquella inocente imagen, le alejó por completo de la fe.

Historia del cristianismo - Mercado de esclavos en Roma
Mercado de Esclavos, Gustav Boulanger (1882)

Más tarde descubrió Roma leyendo Decadencia y Caída del Imperio romano de Edward Gibbon y le llamó poderosamente la atención que en aquella sociedad, cumbre de la vanguardia en la antigüedad, pudiesen ver de lo más normal que un ser humano se sintiese superior a otro o que aceptasen sin discusión alguna ciertas cuestiones morales que él directamente rechazaba. ¿Qué les hacía ser inmunes al sentimiento de culpa? ¿a la caridad? ¿a la indiferencia hacia los menos afortunados? 

El motivo por el que no conseguía conectar con la ética de aquellos hombres era principalmente porque Holland continuaba siendo cristiano, no porque fuera creyente o acudiera todos los domingos a la iglesia, sino porque no podía dejar de serlo; había sido educado en la tradición cristiana, en una sociedad fruto de la cultura y, sobre todo, de una moral cristiana.

Con su habitual y particular estilo narrativo, Holland nos guía con enorme erudición y lucidez en un recorrido que nos lleva a los orígenes del cristianismo en Jerusalén, en un momento en el que el pueblo judío sufría una autentica revolución. Una transformación sumamente avanzada en comparación con el resto de religiones del mundo y de una transcendencia fundamental para el futuro cristianismo: el monoteísmo. 

Es esta una lectura que nos envuelve y nos sorprende a cada paso. En una suerte de libro de historia universal, Holland retrocede incluso hasta los tiempos en los que Darío gobernaba sobre el gran imperio persa, y nos embarca en un relato que reclama la enorme deuda que el cristianismo adquirió con ciertas creencias de la antigua Persia, principalmente en el diseño de su cosmología y la visión del mundo como un eterno campo de batalla entre los ejércitos del bien y del mal. Profundiza en la influencia que los grandes filósofos griegos tuvieron sobre el pensamiento y el estudio de la teología, y nos acompaña a una época en la que pequeños grupos de cristianos se reunían en la clandestinidad, mientras la palabra de dios se extendía por el mundo y comenzaba a configurarse una primitiva iglesia que ya se erigía sobre intrigas y luchas de poder internas entre las diferentes secciones y formas de pensamiento. Con el tiempo, llegarían la evangelización de los pueblos bárbaros del norte de Europa, las cruzadas, las distintas escisiones dentro de la iglesia y la persecución de las herejías, la conquista de América y la evangelización de los pueblos indígenas, el nacimiento del luteranismo, del calvinismo, la quema de brujas,… 

Un complejo y apasionante viaje en el que coincidiremos con algunos viejos conocidos cuya mención se hace obligatoria en una historia del cristianismo: los relatos de Moisés y Job, la retórica de Aristóteles, y el Jesús histórico; caminaremos junto a Pablo de Tarsos a lo largo de las interminables calzadas romanas y leeremos las innumerables cartas que envió a los confines del Imperio y supusieron el inicio de la verdadera iglesia, conoceremos la importancia de Gregorio VII, de Tomás de Aquino, Lutero y Calvino, Galileo, Voltaire, Darwin, Nietzsche y muchos otros de los que jamás habremos oído ni siquiera hablar.

Historia del cristianismo - Galileo en la universidad de padua
Galileo, de Félix Parra

Dominio: Una Nueva Historia del Cristianismo, de Tom Holland, es, en definitiva, una lectura que se hace obligatoria para conocer, no solo nuestros orígenes históricos y culturales, sino el porqué del mundo que nos rodea y de las muchas heridas que aún continuan abiertas. Es, más que un libro de historia, un texto que viene a explicar el recorrido histórico del porqué somos, actuamos y sentimos como lo hacemos frente a determinadas circunstancias.

Para bien o para mal, la visión del mundo occidental es una visión cristiana, al igual que lo son muchos de los conceptos que creemos universales, y que nuestra literatura, nuestro cine y nuestra música se han encargado de difundir en un mensaje que gran parte de la humanidad ha terminado adoptando. No cabe ninguna duda de que nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro ser, se apoyan sobre una fuerte base de tradición cristiana que, por poco que creamos en la salvación eterna, nos convierte a muchos de nosotros en auténticos cristianos.

Dominio: Una Nueva Historia del Cristianismo

La fascinante historia, escrita por Tom Holland, de como el cristianismo consiguió cambiar el mundo.
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Apasionado por la Historia y creador del proyecto Libros de Historia. Realizador audiovisual y editor de video en StudioKrrusel. Diseñador web y experto en marketing audiovisual en Independencia Digital. También en @mejoreslibrosdehistoria en IG y @libroshistoria en FB.

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